Revista Buen Estilo Edición ll - página 14

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DOS HOMBRES

MANO A MANO

Por: Floreal Recabarren

La historia de Antofagasta se conjuga con la presencia de dos personajes chilenos; un modesto minero que se adentró en el territorio nortino para hacer fortuna, y quien ha sido secuestrado por la historia y descansa en el silencio de la nada, pues se ignora su origen y la tierra que lo vio nacer: Juan López, conocido como “El Chango”. Se le reconoce como un portentoso aventurero que llegó a estos parajes en busca de fortuna. Su patrimonio más preciado era una lancha, “el Halcón” que le permitía realizar las exploraciones. Se presume que “El Chango” no era un hombre letrado.

El otro personaje, nacido y proveniente de padres establecidos en Huasco, era José Santos Ossa Vega. Un hombre pertinaz, aventurero, autodidacta, buen comerciante y financista. Tal como López, vino en busca de fortuna y sus anhelos más profundos era transformarse en un gran empresario, logrando alcanzar dicha meta. Santos Ossa acumuló dinero en negocios mineros y como proveedor de agua potable en Cobija.

Juan López se atribuyó la calidad de ser el primer habitante de La Chimba o Playa Blanca, nombres primitivos de Antofagasta. En el memorial que escribió al gobierno de Bolivia para solicitar un privilegio, aseguró que él construyó la primera casa habitación en Antofagasta. A falta de antecedentes más concretos y explícitos, se concuerda que, a fines de 1866, López – su lancha había naufragado – se instaló en Antofagasta con su esposa, una hija de ella y su marido. López descubrió un pequeño yacimiento de cobre en las faldas de los cerros de la cordillera de la Costa, lo explotó y vendió el producto de su trabajo.

Poco y nada se sabe de su historia, e incluso para pintar su imagen se tuvo como modelo el rostro del diputado por Antofagasta, Juan de Dios Carmona. Tampoco se puede asegurar que su ciudad de origen sea verdadera. Sin embargo, parece ser cierto que en el Cerro Moreno descubrió una aguada de líquido potable.

Distinto es el caso de José Santos Ossa Vega, quien encontró caliche en el Salar del Carmen, solicitó personalmente concesión de terrenos de allí y de Antofagasta, para luego trabajar y formar una oficina salitrera, la primera en Antofagasta.

¿Se conocieron Juan López y José Santos Ossa?

Los proyectos de Ossa atrajeron a campesinos sureños, dispuestos a trabajar en el salitre. Esto obligó a proporcionarles agua dulce. La carencia de este elemento fue la instancia en que Ossa recurrió a López. Se enteró entonces que López y su familia consumían agua dulce descubierta por él en Cerro Moreno. Ossa lo contrató para proveerse del líquido potable e hizo con él un acuerdo de servicios.

Es así como los dos primeros habitantes de la ciudad, López y Santos Ossa, se conocieron por circunstancias de negocios, abriéndose paso en la eternidad de la historia antofagastina.

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